Acerca de la asfixia

La asfixia se produce cuando un objeto o un alimento obstruyen las vías respiratorias, impidiendo que el oxígeno llegue a los pulmones y al cerebro.

En una emergencia por asfixia, cada segundo cuenta: la inconsciencia puede producirse en unos 3 minutos y la pérdida prolongada de oxígeno puede causar daños cerebrales o la muerte en 6-10 minutos o más...

La mayoría de la gente piensa que los primeros auxilios básicos siempre funcionan, pero no es así. Por eso, aprender sobre los riesgos de asfixia, la prevención y herramientas fiables como LifeVac® puede marcar la diferencia.

Asfixia y adultos mayores o vulnerables

Algunas enfermedades aumentan las probabilidades de atragantamiento, sobre todo las que afectan a la deglución (disfagia). Las personas con trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la ELA, la enfermedad de Huntington, el Alzheimer y la parálisis cerebral corren especial riesgo. Hasta el 75% de los residentes en residencias de ancianos padecen disfagia, lo que los hace especialmente vulnerables.

Los adultos mayores (más de 65 años) también corren un riesgo significativamente mayor, con unas siete veces más probabilidades de atragantarse con la comida que los niños pequeños.

Las personas que utilizan sillas de ruedas o ayudas para la movilidad pueden tener dificultades para realizar correctamente maniobras que salvan vidas (como golpes en la espalda o compresiones abdominales), lo que reduce la eficacia de los protocolos estándar de primeros auxilios.

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El tiempo es oro

En la actualidad, en el Reino Unido el tiempo que tarda una ambulancia en llegar a un incidente es de 8 minutos. Cuando se produce un atragantamiento, cada segundo cuenta, y por eso LifeVac® es el dispositivo médico más eficaz del Reino Unido, que puede utilizar cualquier persona en caso de emergencia.

0 - 4 min

Daño cerebral improbable

4 - 6 min

Brian posibles daños

6 - 10 min

Daño cerebral probable

10+ Min

La muerte es probable

Asfixia y niños pequeños

Los niños corren mayor riesgo de atragantarse porque sus vías respiratorias son pequeñas y sus habilidades de masticación y deglución aún están en desarrollo. Incluso un pequeño trozo de comida u objeto puede obstruir por completo las vías respiratorias de un niño en cuestión de segundos.

Alimentos como uvas enteras, perritos calientes, caramelos duros, malvaviscos y trozos grandes de fruta o verdura cruda son peligros habituales de atragantamiento, sobre todo para los niños menores de cinco años. Los pequeños objetos domésticos, como monedas, piezas de juguetes y pilas de botón, también pueden suponer un grave peligro si se introducen en la boca.

Cortar los alimentos en trozos pequeños y supervisar a los niños mientras comen puede reducir el riesgo, pero los atragantamientos pueden producirse rápidamente y sin previo aviso. Los primeros auxilios deben intentarse siempre de inmediato. Sin embargo, si los métodos tradicionales no dan resultado, disponer de una LifeVac® puede ser un apoyo vital. Para mayor tranquilidad, muchas familias optan por tener un dispositivo LifeVac® en casa y otro en el coche para estar preparados estén donde estén.

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Cómo funciona LifeVac

LifeVac® es un dispositivo no invasivo de desobstrucción de la vía aérea diseñado para ayudar en emergencias de atragantamiento cuando las medidas básicas de primeros auxilios han fallado o no pueden realizarse.

Fácil de aplicar

Coloque la mascarilla adecuada sobre la boca y la nariz, cree un sello y utilice la sencilla acción de empujar y luego tirar para generar una succión que pueda eliminar la obstrucción de forma segura sin empujarla más hacia abajo.

Seguro y eficaz

La válvula unidireccional patentada impide la entrada de aire en las vías respiratorias durante el uso, lo que significa que los objetos no son forzados a penetrar más profundamente.

Reemplazable después de su uso

Si su LifeVac® se utiliza en una emergencia real de asfixia, sustituiremos el dispositivo de forma gratuita, por lo que siempre estará cubierto.